La parcela de destino está clasificada en el Plan General de Ordenación Urbana como Sistema General de Espacios Libres (SGEL-22), uso público destinado a parques, jardines y espacios de disfrute colectivo. Sobre esta base, el Ayuntamiento ha formalizado su compromiso de ubicar de manera definitiva los restos de San Felipe en este espacio libre, situado tras el actual búnker, descartando futuros traslados.
En estos momentos se está ejecutando el traslado de las piedras de menor tamaño, que se están colocando en el extremo oeste de la parcela. Las piezas de mayor volumen se dispondrán en la parte este, junto a la entrada, organizadas por tipologías (parapetos, banquetas, sillares de escalones, sillares sueltos, piezas labradas, etc.) para facilitar su identificación y lectura por parte de vecinos y visitantes.
La resolución de Cultura valora que el traslado libera el foso del Fuerte de Santa Bárbara de elementos que distorsionan su contemplación y que la nueva ubicación mantiene la vinculación de los restos con la antigua línea de contravalación, permitiendo interpretar de forma diferenciada los fuertes de Santa Bárbara y San Felipe. Asimismo, condiciona la actuación a la supervisión arqueológica, a la selección de las piezas con valor patrimonial y a la aprobación de una propuesta final de emplazamiento y un programa de mantenimiento de los restos.
El objetivo municipal es configurar en este ámbito un pequeño parque arqueológico al aire libre, con señalética informativa que explique el origen de las piezas, su función en la antigua línea de defensa y su relación con los fuertes de San Felipe y Santa Bárbara. De este modo, se asegura la conservación de los restos y su integración en un entorno urbano accesible, reforzando la difusión del patrimonio histórico local y el proyecto de recuperación de las fortificaciones linenses.

